quarta-feira, outubro 04, 2006

MAIS UM INTELECTUAL DE ESQUERDA A CONFIRMAR O ESTEREÓTIPO DO ESQUERDISTA...

Um texto que vale a pena ler, na íntegra, pelo modo hábil como salienta a flagrante incoerência e fanatismo do escritor José Saramago:

El conocido escritor comunista jamás criticó hasta que le fue concedido el Nóbel los crímenes del comunismo, mientras justificaba regimenes como el de la dictadura castrista o incluso la soviética, vivía en la sociedad capitalista occidental. Una vez obtenido el premio dijo "Hasta aquí hemos llegado", y condenó las nuevas ejecuciones de su otrora idolatrado comandante Fidel. Tras cuarenta años de complicidad intelectual con el totalitarismo el gesto llegaba muy tarde.

Más aún cuando Saramago ha seguido sosteniendo su comunismo antidemocrático. No hace mucho El País, siempre dispuesto a servir de tribuna al totalitarismo de izquierda, publicaba una entrevista con Saramago en la que el intelectual comprometido… con los crímenes del comunismo, decía que la justicia social “no se consigue con la democracia” y añadía, “Cuando yo digo que es una tomadura de pelo (la democracia) lo digo en el sentido de que parece que el esquema democrático lo promete todo y creo que lo que te da con la mano derecha te lo quita con la mano izquierda”.

Pero curiosamente al régimen de Chávez si lo considera democrático. Según Saramago, el heredero político de Castro está "democratizando las instituciones políticas" del país.

Sus últimas declaraciones las ha hecho en el marco del festival de cine de San Sebastián, en relación al terrorismo islámico. Para Saramago lo que sucede es “que tenemos mala memoria. Lo que hacen ellos ahora es lo que hicimos nosotros en el pasado con la Inquisición, que no era sino una organización criminal que quemaba a la gente por cuestiones religiosas o de sexo”, insistió el escritor antes de proclamar su conocida condición de ateo: “no creo en Dios, pero si existe sólo hay uno, da igual su forma”. Además culpabilizó a occidente de la violencia islámica: “entre otras causas del despertar del fanatismo islámico en Occidente, esta el desprecio y la autosuficiencia con que siempre hemos tratado todo lo que tiene que ver con los árabes y los asiáticos”.
Eso sí, hasta a Saramago le parece una estupidez la Alianza de Civilizaciones de ZP. “Lo tengo bastante claro. Creo que no vamos a ninguna parte con la Alianza de Civilizaciones. Es una idea, generosa, pero “resulta imprescindible un pacto de no agresión entre el Islam y el Cristianismo para evitar la escalada de atentados terroristas”.
En este contexto conviene recordar las recientes declaraciones del cardenal Karl Lehmann, presidente de la Conferencia Episcopal alemana, que ha criticado el doble rasero que, utilizan los artistas, intelectuales y medios de comunicación a la hora de abordar de forma crítica el Cristianismo y el Islam: “En ocasiones uno tiene la impresión de que artistas, periodistas e intelectuales, que obran de manera muy valiente y crítica frente al Cristianismo y que no retroceden ante la burla, frente al Islam adoptan un tono cuidadoso e incluso miedoso”.


É sempre engraçado o modo como mesmo os supostamente mais «inteligentes» dos esquerdistas, acabam sempre por confirmar, com o seu próprio exemplo, a caricatura do esquerdista típico: pretensos intelectuais que, a coberto do humanismo, expressam o ódio à sua própria gente, o ódio à liberdade de pensar diferentemente deles e, sobretudo, o «amor» incondicional ao «outro», ao estrangeiro, querendo obrigar o «seu» povo a dar a outra face perante a agressão cometida pelo alienígena.